Viaje a Roma (I)
A principios del pasado julio hice un viaje precioso con Carmen a Roma, ciudad turística-histórica por excelencia. Cogimos un vuelo a través de Ryanair y optamos por pasar cuatro noches en un Bed & Breakfast situado cerca de la estación de trenes (Termini).
Roma es impresionante y hay que disfrutarla yendo en varias ocasiones. De momento disfrutamos cinco estupendos días y, con guía en mano, recorrimos parte de los mayores atractivos históricos que se ubican en la ciudad.
No voy a explicar con detenimiento todos los lugares que visitamos, pero sí lanzaré un par de recomendaciones. Compramos una tarjeta de turista, Roma Pass, ya implantada (con distintos nombres) en las mayores ciudades turísticas del mundo. Este bono compensa según la duración de la estancia y el interés por visitar los museos, así que a nosotros nos vino perfecto.
He aquí algunos de los sitios que visitamos el primer día:
No se me puede olvidar un importante detalle: pasamos calor, mucho calor. Si ya de por sí el ritmo turístico (no parar durante el día) es difícil de llevar, Roma en julio es todo un reto. Afortunadamente en la ciudad había multitud de fuentes repartidas por todos los rincones (eso sí, a veces un poco escondidas), de esta forma podíamos ir rellenando la botella de agua de vez en cuando. ¡Cuánto daría por haber conseguido un mapa y descubrir dónde se ubicaban!





