La planificación


    En mi opinión, el secreto de un buen Interrail es una planificación impecable, si bien habrá personas que piensen que es más atractivo ir a la aventura. Quizá esta opción es más divertida pero entraña demasiados riesgos, por ejemplo, el tren de Renfe te deja en Hendaya y qué haces sin saber los horarios de los trenes franceses que salen desde allí, ni si se deben reservar, ni dónde puedes alojarte. Tal vez una correcta planificación es un sinónimo de madurez y por tanto corresponda a viajeros un poco más mayores.

    Lo primero es decidir qué países o ciudades se quieren visitar y en qué fechas. Por ejemplo, puedes querer estar en Bruselas para la alfombra de flores de la Grand Place o interceptar el Tour de Francia en alguna ciudad. Nosotros quisimos que coincidiera nuestra estancia en París con el prólogo del Tour del centenario. Una vez que has decidido tus destinos, ya sabes las zonas que te tienes que coger y cuánto te va a costar tu billete (ver ¿Qué es el Interrail?)

    Es muy fácil planear los viajes gracias a Internet. En la web de los ferrocarriles alemanes (Deutsche Bahn) puedes ver las alternativas para cualquier conexión entre dos ciudades europeas. Si no has utilizado nunca estas herramientas te puede resultar útil la siguiente información. Tendrás que rellenar un formulario en el que se pregunta la ciudad de origen y la de destino, la fecha y la hora del viaje. Ten en cuenta que en muchas ciudades hay varias estaciones de ferrocarril, por ejemplo, en Alemania, suele haber muchas y una de ellas es la principal, llamada hauptbahnhof, abreviadamente Hbf. Eso de Hbf sale con mucha frecuencia. En el formulario también puedes elegir si quieres ir por determinada ciudad y pasar en ella unas horas. La página te proporciona la lista de conexiones, indicando el número de transbordos, la duración total del viaje, la hora de salida y llegada, los tipos de trenes... Entonces puedes ver los detalles de todos los trayectos propuestos o sólo de los que selecciones. En el detalle se te muestra la información de cada tramo (horas de llegada y salida, duración), las vías de salida y llegada, el número de tren y comentarios (por ejemplo, si hay vagón restaurante, si se pueden llevar bicicletas o si es obligatorio reservar). Si pinchas en el número de tren, sale el recorrido completo, con todas las paradas y horarios.

    La página de Deutsche Bahn sirve para calcular cualquier viaje en Europa, sin embargo, en algunas ocasiones es más adecuada la página de los ferrocarriles del país en cuestión. Para Francia, te recomiendo esta dirección: http://voyages-sncf.com y para los países nórdicos esta otra: http://www.tagplus.se. Todos los ferrocarriles europeos te permiten planificar tus viajes en sus páginas web, si bien he destacado aquí tres casos. Puedes acceder a las páginas correspondientes de todos los ferrocarriles a través de la web oficial de Interrail. Una característica de la página belga es que te avisa de los trenes de alta velocidad, lo que resulta muy útil si quieres evitar los suplementos. En la web de los ferrocarriles neerlandeses puedes elegir como origen del viaje una calle cualquiera y la página te informa de la estación más cercana.

    Puede que intentes evitar determinados trenes para no tener que pagar suplementos. En algunos casos es muy recomendable, de hecho nosotros lo hicimos. Las páginas web a las que me acabo de referir tienen una tendencia natural a recomendar los trenes rápidos y caros aunque existan otras alternativas. Por ejemplo, si quieres ir de Núremberg a Munich la página te recomendará trenes de alta velocidad ICE y tendrías que pagar suplemento. Sin embargo, hay trenes regionales que hacen el mismo recorrido directo, con la diferencia de que tardas un rato más y de que no hay suplemento. Para poder ver estas alternativas tienes que "engañar" al programa planificando el trayecto en dos etapas, buscando una ciudad que esté a medio camino de los extremos de tu viaje. En el ejemplo que comentaba, la ciudad intermedia puede ser Ratisbona (en alemán Regensburg). Si buscas la conexión en dos etapas, una Nürnberg Hbf-Regensburg Hbf y otra Regensburg Hbf-München Hbf, ves que puedes hacer el recorrido en regionales, evitando el suplemento. Es más, en este caso, el tren era el mismo pero la página no lo mostraba si se introducía directamente el trayecto Nürnberg Hbf-München Hbf.

    En algunos casos, el suplemento es la única alternativa válida. Por ejemplo, para ir de París a Bruselas se puede escoger entre el Thalys (alta velocidad), que hace el trayecto en tan sólo 1 hora 25 minutos, con un suplemento de 10 € o un viaje de seis horas cogiendo cuatro trenes distintos. En la web a la que ya nos hemos referido http://www.tagplus.se hay una opción para evitar los trenes de alta velocidad pero los resultados no son muy útiles puesto que, por ejemplo, el viaje entre Estocolmo a Oslo pasa de durar unas cinco horas a durar más de nueve.

    Cuando ya has elegido el itinerario tienes que asegurarte el alojamiento. Gracias a Internet puedes obtener toda la información e incluso reservar sin moverte de casa. Hay varias alternativas al alojamiento, que examinamos en el correspondiente apartado de esta web. Una opción son los albergues juveniles. En http://www.hostelbooking.com encontrarás mucha información y podrás reservar. En la página no oficial sobre el Interrail  puedes acceder a miles de alojamientos (albergues, hostales y hoteles) y reservarlos. En el apartado de alojamientos incluyo más información. Quizá, en esta fase de la planificación tengas que refinar algo el itinerario.

    Una vez que tienes el itinerario terminado, puedes comprar los billetes Interrail y pagar todas las reservas y suplementos. Llevarlo todo arreglado desde antes de salir del viaje evitará sorpresas desagradables aunque resta flexibilidad. Lo más aconsejable es ir a una agencia de viajes. Nosotros fuimos a una con gran experiencia en ferrocarriles europeos: Viajes Norda. Está en la Carrera de San Jerónimo, en Madrid, frente al Congreso de los Diputados. Allí nos atendieron muy bien y nos vendieron los billetes de los suplementos para todo el trayecto. Además, no nos cobraron comisión. Yo recomiendo esta agencia sólo porque es donde fuimos nosotros, quizá en otras también lo hagan muy bien, si bien no en todas se trabajan trenes.

    Hasta aquí hemos visto las respuestas a las dos necesidades más básicas que a uno se le ocurren, sin embargo, en una buena planificación hay que pensar muchas más cosas, por ejemplo:
    -¿Podré comer bien sin gastar mucho?
    -¿Qué documentación debo llevar?
    -¿Cómo me cubre el seguro médico en el exterior?
    -¿Cómo me lavaré la ropa?
    -¿Dónde puedo cambiar la moneda y cuáles son las equivalencias oficiales?
    -¿Cómo podré comunicar con la familia desde el exterior?
    -¿Qué tiempo me va a hacer?
    -¿Cómo puedo llevar información turística?

    En la página inicial hay enlaces a apartados que intentan despejar estas incógnitas.